
// quién construyó esto
Construí Monsa para mi propio libro.
Invierto mi propio dinero desde 2017 y lo llevo contra reglas escritas desde 2019. Miro el mercado todos los días. Monsa empezó siendo mi hoja de cálculo.
Por qué existe
Tenía mis reglas en una hoja: qué compraría, qué no, a qué precio. Las reglas estaban bien. Simplemente dejé de comprobarlas. Repasar una docena de posiciones contra una lista de umbrales es aburrido, nunca es urgente, y se me fue de las manos durante meses. Había cosas que seguían en el libro mucho después de dejar de cumplir.
En el lado privado me había estrellado contra el mismo muro. Point FM se le quedó pequeño a Excel, las herramientas de empresa costaban más de lo que valían y hacían el trabajo equivocado, así que construí Misano. Monsa es el mismo arreglo apuntado a los mercados públicos.
Cómo invierto
La mayor parte del libro va según las reglas escritas. Una parte no. Tengo cosas por razones que un umbral no puede capturar, y prefiero decirlo antes que fingir que las reglas lo cubren todo. Nu Holdings lo tengo desde hace años. Nombres de biotecnología los he tenido semanas. Solo una de esas dos razones sobrevive al ponerse por escrito como criterio.
Por eso Monsa lleva varias carteras en paralelo, cada una con sus reglas o sin ninguna. No intento deshacerme de la parte especulativa. Quiero saber qué posiciones están en ella.
Qué le cuesta que esté solo
Lo construyo yo, contesto el correo yo, el código lo escribí yo. No hay turnos de soporte ni segunda línea: si estoy durmiendo, usted espera. Aquí tampoco se construye nada para cuadrar una cifra trimestral, y la hoja de ruta es lo que realmente publico. El changelog lleva fechas, así que puede comprobarlo en vez de creerme.
Pago mi propia cuenta y tomé mi número de operador en el orden en que me lo gané. La puntuación nocturna corre también contra mi libro. Si Monsa se equivoca en algo, dígamelo.